Estudios e investigaciones
Vamos de la mano de la ciencia y la investigación y trabajamos para exponer y arrojar luz a cuestiones de nuestra área de conocimiento y colaboración.
En su apuesta por la investigación en el campo de la agricultura regenerativa, la Fundació Ferrer Green for Good ha establecido desde 2025 una alianza estratégica con el CREAF, el Centre de Recerca Ecològica i Aplicavions Forestals ubicado en la Universitat Autònoma de Barcelona.
Esta unión permitirá generar conocimiento científico a partir de la recopilación y análisis de indicadores de los huertos urbanos sociales en régimen de permacultura impulsados por la Fundación Ferrer Green for Good.
El trabajo conjunto arranca con una beca doctoral vinculada al proyecto Healthy Cities for All, liderado por la invetigadora del CREAF Corina Basnou. Durante cuatro años, la joven investigadora Sandra Calduch analizará la presencia de metales pesados en la tierra y las plantas del Huerto IE La Mina y el Huerto La Florida. A partir de estos estudios se podrán extraer datos sobre la capacidad de los huertos urbanos de ofrecer alimentos saludables y funcionar como espacios seguros para la salud humana y medioambiental.
Además de este primer proyecto, el convenio marco recoge el compromiso a largo plazo entre ambas instituciones, con el objetivo de transformar las ciudades en espacios más verdes, justos e inclusivos.
Otros proyectos científicos que ha llevado a cabo la Fundació Ferrer Green for Good junto a otras son los estudios MITOS y Regensòl, los cuales se desarrollaron colaborando estrechamente con la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación de la Universitat de Barcelona y un prestigioso equipo de investigadores, liderado por el Dr. Joan Romanyà, Doctor en Biología y responsable del Departamento de Edafología de la Facultad de Farmacia (UB), juntamente con la Dra. Rosa Lamuela Raventós, Doctora en Farmacia, y profesora Titular del departamento de Nutrición y Bromatología.
Estudio MITOS (Microbiota Tomatoes)
El Departament d’Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural de la Generalitat de Catalunya publicó en 2022 los primeros resultados de este proyecto de tres años (de los que han transcurrido dos), basado en el cultivo del tomate y el cual presenta una comparativa agronómica y de calidad alimentaria entre distintas variedades locales y mejoradas para la producción ecológica en condiciones de fertilización orgánica diferenciada. Se estudia el valor nutricional en cuanto a fitoquímicos, vitaminas y minerales de 14 variedades de tomate, híbridos vs. Heirloom, en contraste según distintos métodos de cultivo y fertilización. Es decir, se estudian las materias activas que se generan en un tomate en función de las variedades y de las técnicas de cultivo aplicadas.
El objetivo del estudio es demostrar que las variedades tradicionales, de polinización abierta, cultivadas en sistemas de producción ecológica, son más saludables y sabrosas que las variedades Filial1 (híbridos determinados) cultivadas con técnicas convencionales basadas en la síntesis química de laboratorio, y cómo y en qué grado las materias activas que estas variedades contienen afectan a la biota del sistema digestivo humano.
Estudio RegenSòl
Proyecto piloto que pretende demostrar de forma práctica la utilidad en la fertilización y regeneración de la tierra de los triturados de madera de trabajos forestales locales y de restos de poda urbana como fuente de nutrientes y ecosistema para la microbiota edáfica.
Este estudio, también llamado “proyecto Carmoniato”, propone la incorporación de 15kg de triturado de madera por m2 con el fin de generar un ecosistema biótico complejo de hongos, bacterias, algas, protozoos, etc. que después sean los encargados de nutrir las plantas de cultivo. Pretende demostrar que con la fertilización con madera se pueden obtener cultivos de forma continuada durante 10 años sin necesidad de labrar, fresar o remover la tierra.
Además, el proyecto representa una solución para los restos vegetales generados localmente, promueve una agricultura basada en el carbono y un uso muy limitado de la maquinaria pesada. Podemos decir que promueve una agricultura escalable, que fija más CO2 del que genera durante la actividad agrícola.
Durante el 2022 se realizó un trabajo continuo de seguimiento con analíticas del suelo, para así poder corroborar la evolución de la tierra de cultivo hacia un sistema resiliente y fértil para la obtención de vegetales.
Para 2023 y en adelante se nos ha propuesto mentorizar a nueve fincas catalanas adheridas al proyecto con el objetivo de compartir conocimientos, resultados y el expertise adquirido a lo largo del primer año piloto.
